Estefania Margarito
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Quisiera comenzar destacando que las instalaciones son agradables y el personal es amable; sin embargo, los resultados han sido profundamente insatisfactorios.
Llevamos a nuestro perrito, de casi 13 años, debido a una úlcera corneal. Tras casi un mes de consultas, en lugar de ver una mejora, su condición empeoraba. Finalmente, nos recomendaron una cirugía con un costo superior a los 14 mil pesos, después de haber invertido ya una suma considerable en medicamentos y citas. En la última consulta, la veterinaria mencionó que había olvidado recetarle un antibiótico, lo cual fue extremadamente preocupante. Un antibiotico que si le receto al principio pero despues se lo quito, modifico el medicamento 2 veces y aumento la dosis de medicamento 3 veces. Además, previamente nos informó que el ojo que no presentaba la úlcera estaba seco, por lo que debíamos administrarle un medicamento, lo que provocó la aparición de legañas endurecidas. Al comentarle esta situación a la veterinaria, ella respondió que "siempre las había tenido", pero que el medicamento había incrementado su presencia. En ese momento, mi perrito ya dormía todo el día y no quería salir del cuarto.
Ante esta situación, decidí buscar una segunda opinión en Provet, en Otay. Presenté todas las recetas proporcionadas por Chapultepets, y el nuevo veterinario determinó que nuestro perrito tenía una infección que no estaba siendo tratada debido a la falta de antibiótico. Asimismo, me indicó que la cirugía no era recomendable debido a la avanzada edad de nuestro perrito, sugiriendo tratarlo primero con medicación. El veterinario cambió el tratamiento y me pidió regresar en una semana. Durante la revisión, se detectó que el otro ojo, que también presentaba signos de infección, no había sido tratado adecuadamente por la misma omisión del antibiótico.
Con el nuevo tratamiento, que incluyó cinco medicamentos y una consulta que en total por todo gastamos menos de mil pesos, el estado de mi perrito mejoró notablemente. En una semana, la úlcera se había reducido en un 50% y el otro ojo ya no presentaba infección. Ya han pasado tres semanas desde que acudimos a este nuevo lugar, y la salud de mi perrito ha mejorado considerablemente; antes dormía todo el día, pero ahora está activo y juega.
Lamentablemente, debido a la negligencia de Chapultepets, al no administrar el antibiótico adecuado ni tratarlo correctamente, nuestro perrito quedará con una pequeña cicatriz permanente en su ojo. Esto representó una pérdida de tiempo y dinero, con el consecuente perjuicio para la salud de nuestro perrito. No recomendaría este lugar ni volvería a confiar en sus servicios.
Por último, es importante mencionar que, hace aproximadamente dos meses, llevamos a nuestro perrito a realizarle unos estudios de sangre debido a su dermatitis y, para nuestra sorpresa, borraron su historial médico. Además, para la cirugía habríamos requerido nuevos estudios de sangre, lo que habría representado un gasto adicional innecesario. Este es otro motivo por el cual no volveremos a acudir a este establecimiento.